lunes, 17 de diciembre de 2007

Caldera caliente.

Gritos solemnes, llenos de conviccion, que amortiguan la caldera de las melodias, re-inauguran una nueva misa al compas de la luna y las estrellas.
Arraigadas valla uno a saber por que, piensan tales esferas luminosas, que estamos todos locos.
Locos bien llenos de locura, locos por amor al arte. Locos, con la euforia y el descontrol como estandarte.
Melodias de esperas, interminables y elocuentes, al compas del trote de esos locos nuevos que se unen a la caldera.
Y la caldera se encoje, las fieras rujen con desesperacion, y dicha caldera, vuelve a expandirse, mas que su estado anterior. Explotan musica, colores y locuras, en varias realidades paralelas.
Algunos danzan como ningunos, otros simplementen contemplan. Otros, pracitcan la melancolia y la nostalgia con momentos tranquilos. Vemos el sonido, lo manipulamos a nuestro entender, y nos disolvemos en una noche mas en esta jungla. Nos disolvemos hasta que la caldera se apaga.
Pero la caldera, nunca perdio temperatura.

jueves, 13 de diciembre de 2007

La llave que nunca tuvo cerradura.

Himnos tristes, canciones bobas; llovian desde aquel entonces en mi cielo. Un cielo imperfecto, un tono aceptable.
Un susurro frustrado, apurado, impreciso, necesitado. Susurros de amor ovoides, que nunca encajaron en mi redonda ilusion. Una ilusion inalcanzable, una perfeccion casi perfecta, pero lejana.
Cerraduras en mi alrededor, y yo, la llave, tratando de abrir al azar alguna; y solo es un fracaso tras otro, donde cada cerrojo desprende lagrimas y penas.
Puertas, ventanas, portones, todos sellados, pero abiertos.
Todo oscuro, raro.... Sospechoso.
Y en aquel incendio sin nombre, un brillo salvaje acudio en mi ayuda. Un brillo fugaz, como el de aquella estrella lejana que me mira siempre. Un brillo sustancial, perfecto, acustico, que me contaba el mundo de sus pares.
Y desde ese entonces, comprendi que no era yo quien era. Ni siquiera sabia que era ser alguien. Luego cai, que no era nadie. No era.

Fiesta en la selva.

Un sueño perfecto,
embotellado casi hasta la nuca,
una espuma que llama al silencio,
que señala el juicio de la fortuna.
Un termo de ilusiones,
con hielos de colores,
llaman a la fiesta inadvertidos,
como un grupo de amigos unidos.
Sospecho de esas abejas,
que se rien del dolor ajeno,
¡estupidas ellas, todas!
y lo vuelven a hacer de nuevo...
Loca suerte la del destino.
( ¿o acaso, loco destino el de mi suerte? )
llamandome desde aquel vertice,
imperceptible, de escala de grises.
Molecular e intocable,
sonrisas de antaño,
llaman a un futuro posible,
a una fiesta en el pantano.

martes, 11 de diciembre de 2007

Despertarde

Dormidos yacian entre los matorrales. Casi todos, como si no supieran hacer otra cosa.
Alimentados de calumnias, de falacias, de pobres y basicos argumentos. De modas y berrinches.
¡Ja, que estas pa' el sopapo, mi amigo! ...Aunque no se si para el sopapo. Quizas te guste sentir eso. O realmente, nunca probaste el gusto de estar despierto.
Pobres seran ellos. Pobres quienes sienten el palido rostro de ese sueño eterno como un arco iris.
La razon de mis palabras, quizas no surjan efecto alguno.
Este es un veredicto, y no una enseñanza.
Solo se que despertarde, pero desperte.

domingo, 9 de diciembre de 2007

Flor-es

Flores que imponen risitas,
sumergen el llanto y la pena,
y no muestra donde almacena,
esas cosas que no necesitas.

Flores de colores por doquier
(¿de la villa hasta blaquier?)
coronan como a un rey,
a un amor de buena ley.

Flores, flores, flores,
que alegran el verde llano,
siento ganas de verte,
ganas de poder tocar tu mano.

Flor-es (Flor es) mas que una flor,
no lleva petalos a su alrededor,
mas que los rayos
que la definen como un sol.

Flor es...

miércoles, 5 de diciembre de 2007

Huespedes.

Quizas perdure aquel manto de silencio, del cual prometimos ausentarnos por siempre reciprocamente.
Quizas, sepas que halle un mundo de gritos y prejuicios, donde la maldad acecha a la maldad mas buena.
Y la verdad, es que hoy no tengo estrella en mi ruta.
Un mar de silbidos, que perforan como un adamantium mi corteza cerebral, acechando como fantasmas del desierto, asustando sin sustos, desde los arbustos.
Mi alma aun guarda un poco de nostalgia, "dicha sea de paso, alma en fin.", que encierra cosas que ni yo conosco.
Un huesped en una habitacion cerrada, sin llave que esconder, posee infinitos rayos luminisos, que entran por vaya uno a saber. Pero entram, rebotan, vuelven a rebotar, y siguen rebotando, hasta que el tiempo los devora.
¡Que tirano el tiempo en estos dias! ...¿En estos dias? ¡Si! El tiempo carcome todo.
Todo.

sábado, 1 de diciembre de 2007

Aquella aguila fue culpable.

Lagrimas fundamentales, que agonizaban en aquel crepusculo fugaz, seguian llenando el lago del desamor, donde una vez no lo fue, sino al reves.
Una noche mas tarde, me incline por la situacion ausente, en los condominios del infierno.
Rapte una vieja aguila, que me comento cosas nuevas, y me llevo a lo desconocido. Luego trepe dos arboles, eran bien tupidos, y hacian a uno querer recostarse en ellos; pero no. La idea era otra. No se si se trababa de trapar hasta agotarme, o llegar a la cima. Lo reconfortante era saber que ahi arriba, no recordaba el lago que miraba desde lejos. Lo ignoraba, lo ocultaba, lo escondia.
El problema sucedio en la cima: como un rayo abundante de ira, choco conmigo. Me hizo caer, vi al aguila pasar. Me miro de reojo, y echo una sonrisa rapaz. Ella era la que habia complotado esto.
Cai, cai, y segui cayendo. Y antes del impacto fatal, supuse que quizas, no sea fatal.
Asi fue. Solo fue un tropezon fantastico, el cual me arrojo de nuevo al lago del desamor.